28 febrero 2010

Como podríamos pensar

Estimados alumn@s de Técnicas II:

La semana pasada revisamos un par de lecturas (Calderoni, 1998; Landow, 1995) que nos sirvieron para introducir el tema del hipertexto en la clase, lo cual suscitó una serie de inquietudes y comentarios en relación a la importancia que éste modo de lecto-escritura guarda para el campo de la educación.

Obviamente esto nos condujo a esgrimir una serie de cuestiones acerca de los procesos cognitivos que las nuevas generaciones de jóvenes están desarrollando cuando trabajan con nuevas tecnologías, lo que evidentemente se traduce en novedosas formas de recuperar, utilizar y socializar información a través de distintos medios de comunicación, preferentemente digitales.

Pues bien, para abundar un poco en la discusión sobre este tema, quiero sugerirles la lectura de un artículo que por sí mismo ha venido a reconfigurar la idea de cómo las personas articulan pensamientos e ideas a fin de generar conocimiento, y me refiero al famoso trabajo de Vannebar Bush escrito en 1945, del cual se supone emerge el concepto de hipertexto así como la prefiguración del primer dispositivo tecnológico que permitiría su encarnación:

"La mente humana no funciona de esa manera. La mente opera por medio de la asociación. Cuando un elemento se encuentra a su alcance, salta instantáneamente al siguiente que viene sugerido por la asociación de pensamientos según una intrincada red de senderos de información que portan las células del cerebro." (Bush, 1945/2001, p. 14)

Considero que este tipo de lecturas aún siguen estando vigentes porque nos ofrecen una serie de pistas sobre la dilución de ciertos roles y figuras en favor de un uso más democrático de la información, lo que sin duda ha permitido que las personas cambien sus hábitos de lectura hacia una postura más crítica ante los textos, es decir, convertirse en un lector mucho más activo y propositivo al momento de leer.

Por ello, les recomiendo también que vean el siguiente video que recrea el funcionamiento del Memex, dispositivo que supuestamente iba a facilitar la interiorización de la dinámica del hipertexto en los usuarios, y el cual se acerca de manera impresionante a la forma en que trabajamos hoy día con una computadora personal:

"Tomemos en consideración un aparato futuro de uso individual que es una especie de archivo privado mecanizado y biblioteca. Como necesita un nombre, podríamos denominarlo “memex”. Un Memex es un aparato en el que la persona almacena todos sus libros, archivos y comunicaciones, y que esta mecanizado de modo que puede consultarse con velocidad y flexibilidad. En realidad, constituye un suplemento ampliado e íntimo de su memoria." (Loc. cit.)



Qué disfruten ambos documentos y nos vemos en nuestra próxima sesión.

Bush, V. (1945/2001). Cómo podríamos pensar. Revista de Occidente, (239). Recuperado de Febrero 28, 2010, de http://www.almendron.com/politica/pdf/2009/9106.pdf

Calderoni, J., & Pacheco, V. (1998). El hipertexto como nuevo recurso didáctico. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, 28(3), 157-181. Recuperado Febrero 28, 2010, de http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/270/27028407.pdf

Landow, G. P. (1995). El hipertexto y la teoría crítica. En Hipertexto : la convergencia de la teoría crítica contemporánea y la tecnología (pp. 13-49). Barcelona: Paidós. Recuperado Febrero 28, 2010, de http://168.96.200.17/gsdl/cgi-bin/library?

2 comentarios:

Davoster (Il "Proferosse") dijo...

Sin duda el uso de la hipermedia, o bien hipertexto, sucita divergentes discusiones que sin duda enriquecen la reflexión del fenómeno "Internet". La cuestión es encontrar hasta dónde esta potentísima herramienta se acopla a los procesos cognitivos "naturales" y potencie la generación de conocimiento, y hasta dónde tal comodidad detenga, dentro del paradigma científico, el generación de conocimiento. Más allá de pragmatismos es indispensable conocer la forma en como el ser humano moviliza el sentido.

Juan Manuel Zurita Sánchez dijo...

Estimado David:

Aún con todos los bemoles que el hipertexto pueda presentar al momento de la lecto-escritura, pienso que se trata de una poderosa herramienta que los profesores y docentes no han podido descifrar del todo, particularmente en beneficio de los procesos de enseñanza-aprendizaje. Mi postura al respecto es utilizarla lo más posible y combinarla con los procesos tradicionales de generación de información, para así provocar un estímulo de asociación de información en los estudiantes. ¿Lo lograré?, sólo el tiempo me lo dirá. Saludos y gracias por tus comentarios.

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